Cada año intento pasar unos días con mi marido en la Costa Brava, normalmente en octubre ya que es un mes ideal para evitar las aglomeraciones del verano y hace buen tiempo para disfrutar de las playas. No solo tiene la ventaja que el alojamiento es más económico, sino que nos permite disfrutar del entorno y de los lugareños.
Si hay un lugar en la Costa Brava capaz de enamorar a primera vista, ese es Begur. Este rincón del Baix Empordà lo tiene todo: un casco histórico presidido por un castillo medieval, torres de defensa que en su tiempo sirvieron para repeler a los piratas, espectaculares senderos junto al mar y algunas de las playas más bonitas de todo el Mediterráneo.
Prepara la maleta (y las zapatillas de caminar), porque hoy nos vamos a descubrir los imprescindibles de Begur.
Las mejores playas y calas (¡Para todos los gustos!)
El litoral de Begur está lleno de acantilados y pinos que caen casi hasta el agua. Aunque hay muchas, estas cuatro son paradas obligatorias:
Sa Tuna: La cala más pintoresca y fotogénica. Es una pequeña playa de piedras redondas resguardada por antiguas casitas de pescadores con puertas de colores. El ambiente marinero aquí es mágico.
Desde aquí puedes seguir el camino de ronda y en unos 20 minutos llegar hasta la cala d´Aiguafreda y fotografiar paisajes de película
En este tramo del camino, te invito a que busques el famoso gato de Sa Tuna (o el gato d´Aiguafreda) según a quién preguntes.
Está pintado aprovechando la forma natural de una de las rocas del camino, simulando la silueta de un gatito acurrucado mirando hacia el mar.

Te voy a dar una pista, se encuentra en la zona de acantilados cerca de la zona de Ses Vaques. Tengo gatos y me hizo ilusión encontrarlo.
En este tramo del camino vas a poder hacer fotografías espectaculares y si quieres puedes relajarte durante el camino y disfrutar de unas vistas impresionantes.
Cala d´Aiguafreda: Donde el mar y la montaña se encuentran, y el tiempo de detiene.
Es una cala muy pequeña de apenas unos 30 metros y está formada por piedras y rocas. No hay arena, pero no le hace falta para enamorarte.
Alberga un pequeño embarcadero y es un enclave excepcional para hacer snorkel o submarinismo gracias a sus fondos rocosos.
Lo interesante es que cuenta con una zona de picnic, duchas, aseos y un chiringuito con terraza por si quieres relajarte tomando algo fresquito o aprovechar y quedarte a comer.
Se llama el Xiringuito Aiguafreda, nosotros por horario solo tomamos un refresco, pero el lugar es idílico y el personal que nos atendió, muy amable.

Platja Fonda: Si buscas un entorno salvaje y desconectar del mundo, este es tu sitio. Se accede bajando una larga escalinata y está rodeada de un imponente acantilado grisáceo. Su arena es oscura y profunda, lo que le da un toque misterioso y virgen.
Platja d´ Illa Roja: Famosa por la enorme roca de tonos rojizos que preside la orilla. Es una playa de tradición nudista, rodeada de naturaleza salvaje y con un agua perfecta para hacer snorkel.

¿Qué hacer en el pueblo? Más allá del mar
Begur no es solo playa. Su núcleo urbano tiene una personalidad arrolladora y merece la pena pasear con calma. Te recomiendo:
Subir al Castillo Medieval: Del siglo XI, las vistas de 360° desde arriba son brutales.

La subida desde el centro del pueblo tiene una duración de unos 30 minutos. Ten en cuenta que tiene una ligera pendiente, ya que se encuentra sobre una colina. pero podrás aprovechar y disfrutar del recorrido.
Si prefieres ahorrarte la pendiente puedes llegar en coche hasta un aparcamiento cercano.
Ten en cuenta que solo quedan los cimientos del castillo, pero aun así merece la pena la visita, además la entrada es gratuita y hay unos paneles informativos con la historia del castillo.
Como te decía las vistas desde el castillo sintiendo la brisa del mar no tiene precio y en un día despejado verás las Islas Medas, la llanura del Empordà y hasta los Pirineos.
Solo una advertencia, si viajas con niños hay que ser cuidadoso, ya que no dejan de ser las ruinas de un castillo.
Ruta de las Casas Indianas: Durante el siglo XIX, muchos habitantes de Begur (”indianos”) emigraron a Cuba a hacer fortuna y, al volver, construyeron mansiones coloniales espectaculares. Paseando por el centro te toparás con fachadas señoriales llenas de frescos y palmeras en los jardines.
Recorrer los Caminos de Ronda: Son los senderos que bordean la costa (antiguamente usados para vigilar el contrabando).
Hay 3 caminos principales:
Camino de Ronda Norte . Desde la Platja de Racó hasta la de Sa Riera.
Punto de inicio del camino de Ronda Norte en Platja del Racó y a solo 20 minutos de Sa Riera.
Este tramo es muy fácil y agradable para caminar; pasarás por la cala d´Illa Roja y te regalará los mejores acantilados y miradores para tu Instagram.
Camino de Ronda Este. Desde la cala de Aiguafreda hasta la playa de Sa Tuna.
Este tramo es muy corto y fácil. Además del gato de Sa Tuna, vas a disfrutar de unas vistas espectaculares al mar azul.
Casi todo el camino es llano y ancho. Y tiene barandillas de madera en las zonas que dan al mar
Camino de Ronda Sur. De Aiguablava, la zona de Fornells y Platja Fonda.
Es una de las zonas más bonitas y salvajes de la zona. Disfrutaras del agua turquesa de Aiguablava y de los pinos que tocan el mar.
Este tramo tiene una dificultad mediana porque tiene bastantes escaleras de piedra.
Recomendaciones: Si vas con niños pequeños la mejor opción es el del este, ya que es corto, mayoritariamente plano y muy seguro. Si tus hijos son un poco más mayores y están acostumbrados a caminar el del Norte también sería una buena opción. Evita el del sur con niños muy pequeños, porque como te decía hay muchas escaleras.
Fiestas locales y ferias que debes apuntar en el calendario
Si puedes hacer coincidir tu visita con alguna de sus celebraciones tradicionales, la experiencia se multiplica por diez:
Fira d’Indians (Principios de Septiembre): Es, sin duda, la fiesta estrella de Begur. Durante un fin de semana, el pueblo entero viaja en el tiempo y se transforma en una colonia caribeña del siglo XIX. Las calles se llenan de arena, la gente viste rigurosamente de blanco, hay mercados de artesanía, conciertos de habaneras, ritmos cubanos y mucho ron combinado con mojitos. ¡El ambiente es espectacular!
Fiestas Mayores (Festa Major): Begur celebra sus fiestas grandes dos veces al año. La de verano es por San Pedro (29 de junio), ideal para disfrutar de conciertos al aire libre y actividades familiares junto al mar, y la de Santa Reparada (mediados de septiembre). de alguna manera cierra las actividades estivales.
Consejo viajero: El gran enemigo de Begur en verano es el aparcamiento. La mayoría de las calas tienen parkings pequeños y de pago. Si vas en julio o agosto, intenta llegar antes de las 9:00 am o muévete utilizando el servicio de bus playero que habilita el municipio. Si haces como yo y vas en octubre, te ahorrarás este dolor de cabeza y podrás aparcar casi a pie de playa
Una vía de escape obligatoria para cuando necesites recordar a que sabe el auténtico Mediterráneo.
¿Cuál de estas calas tienes más ganas de pisar para desconectar del mundo?
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¡Nos leemos en la próxima coordenada!






